lunes, 18 de septiembre de 2017

EN CARTONÉ

Hace un par de semanas que tenemos estos libros en casa y Juno no ha dejado de mirarlos y remirarlos un poco cada día. Esta última visita a la biblioteca tenía un propósito: buscar álbumes ilustrados bonitos, interesantes... en cartoné. ¡Encontré muy pocos! 

Ya sé que la biblioteca no puede abarcar tanto y tener todos los álbumes y cuentos que se publican y encima en distintos formatos, pero la zona destinada a los más pequeños es, en mi opinión, también la de peor calidad. Imágenes de dudosa belleza, colores estridentes, textos sin sentido, Micky, Minnie, Pocoyó... Os muestro los que salvé de la hoguera:



A parte, cogí dos libros pensando en la fiesta otoñal de la Castañada, no son nada del otro mundo, pero pensé que a Juno le servirían para recordar de qué va la cosa. He comprobado que la canción y el baile los recuerda a la perfección.

La castanyera (il·lustracions de Marta Montañá)
2013. Editorial Barcanova (El petit univers)

La ilustraciones parecen dibujadas con lapices de colores y combina dibujo con imagen real, lo que no me acaba de convencer. Invita al lector a cantar la canción de La Castañera y aparecen bastantes elementos relacionados.

El meu primer llibre de la Castanyada
2011. Grup editorial 62 (Estrella Polar)

Muy sencillo, solo aparecen las castañas y los panellets y la canción típica integrada en el texto.


El pequeño agujero
2008. Isabel Pin. Lóguez Ediciones

El pequeño agujero resulta ser el ombligo, pero hasta llegar a él vas descubriendo otros agujeros (no todos muy fáciles de identificar por un niño). No está mal...


Tres libros de arte
Els quadres (los cuadros)
1993. Ilustrado por Tony Ross. Editorial Cruïlla

Presentan varias pinturas famosas a través del vigilante del museo y contiene láminas transparentes y agujeritos para espiar y llevarte sorpresas... Muy manejable y entretenido, me ha gustado.

Ballant amb Degas (bailando con Degas)
2005. Julie Merberg y Suzanne Bober. Ediciones Serres


Repasa varias obras de Edgar Degas en las que las bailarinas y la clase de danza son las máximas protagonistas. El texto escrito en verso es prescindible pero aceptable. A Juno las bailarinas no le han dicho nada, la tendré que llevar al ver una función de ballet!

Un pícnic amb Monet (Un pícnic con Monet)
2005. Julie Merberg y Suzanne Bober. Ediciones Serres


En la misma línea que el anterior. Este me gusta especialmente.




Mi pequeño estanque
2014. Katrin Wiehle. Editiral Lóguez

Este librito 100% natural, hecho con papel reciclado y tintas ecológicas, me encanta por su tacto, por su acabado mate y áspero, por su simplicidad; parece hecho en casa. Con él se pueden reconocer los distintos animales que se asocian al tema del estanque.


A passeig (De paseo)
Estrella Ortiz y Paola Valdivia. Ediciones La fragatina

Este librito también tiene un tacto muy agradable, aunque suave, al contrario que el anterior. Ilustra una cancioncilla en la que distintos animales de tres en tres pasan a distinto ritmo. Acaba diciendo "y el niño en brazos del yayo volando hacia el sol", esta frase le pirra a Juno.



Els banys (Los baños)
2003. Anne Gutman y Georg Hallensleben. Editorial Juventut
Els somnis (Los sueños)
2003. Anne Gutman y Georg Hallensleben. Editorial Juventut

Esta colección de álbumes ilustrados para bien pequeños es muy amplia. A Juno le vuelven loca Los besitos y Los ruidos, así que esta vez he elegido dos nuevos a ver si también le gustan tanto, y efectivamente. Dan mucho juego para explicar inventando, preguntando... y eso es lo que más le llama la atención.


jueves, 14 de septiembre de 2017

VULNERABLE

Hay momentos en los que siento una inmensa vulnerabilidad, yo, la fuerte, la que saca genio siempre que es necesario y aún cuando no lo es.



Esta noche he tenido una dosis de este sentimiento, cuando mi mente ha ido hojeando las polaroids del día de hoy, supongo. Conduciendo de vuelta a casa con Juno en la sillita, detrás; después de días de mucho calor el tiempo ha dado un giro y ha traído un viento bastante fresco y un poco de lluvia. Hasta aquí todo bien. He agradecido ese aire que parecía desordenar un poco las cosas, las calles y que se ha cebado con mi pelo. Pero hay días en los que vas acumulando sucesos y se graban como instantáneas que se les suman otras del pasado y parece que quieran ir desfilando por tu cabeza sin venir a cuento, no sé...

Por un lado, sigo muy afectada por una pérdida reciente, de alguien a quien apenas conocía, en realidad, pero que me ha dejado un malestar muy raro. ¿Es la constatación de la fugacidad lo que me asusta? Cada día encuentro cosas que me hacen recordarla, cosas a las que ni había dado importancia. Es un irse sin irse, pero en todo caso, es un no estar. A este recuerdo recurrente se le suma la triste imagen del chico, casi hecho despojo, desparramado contra la pared de la boca del metro, frente a la cafetería del barrio de la escuela. Lo he visto de lejos, sentado, casi desplomado sobre sí mismo. El cabello rubio en una coleta que de lejos le daba un aire juvenil, y seguramente es mucho más joven de lo que me ha perecido, de cerca no conseguía disimular los estragos que la vida había dejado en su cara, prácticamente hueso y piel. Sus manos, atestadas de pinchazos, se buscaban como dos desconocidas tratando de juntarse en un gesto suplicante, sus ojos, que no lograban mantenerse abiertos..., me pareció estar presenciando una lucha por no acabar del todo abatido allí mismo, junto al metro, frente a una cafetería en la que nos han servido con aspereza unos ojos fríos y cortantes. Donde no han dejado de entrar y salir personas con aspecto saludable, donde apuraba su cortado un tipo con mirada difusa a causa de las dioptrías o vete tu a saber... Y he pasado de largo, él se ha quedado allí, yo he seguido con mi vida, aunque ya veis, algo de él me he traído a casa y he necesitado escribirlo para sacarlo de mí. Como el hombre especialmente delgado, aunque pulcramente vestido, que pedía justo en la entrada del metro con cierta urgencia, como si necesitara conseguir algo pronto y largarse de allí a toda prisa. Tenía la cabeza bastante pequeña y esto junto a su delgadez le atribuía cierta fragilidad. Otro tema que a veces me atormenta.

Jamás me pasa inadvertido el sufrimiento ajeno: colecciono miradas intensas, cargadas de mensajes por descifrar.

Los primeros días de escuela son muy intensos, muy potentes, pienso que para todas las partes. No es nuevo. Conocer, acoger, acomodar y acomodarse, sostener, acompañar, escuchar, calmar... cuántos verbos, cuántas acciones. Veo mi cuerpo como un aspirador que va absorbiendo energías y las retiene en su interior con un esfuerzo tenso. Ahora falta ir aflojando esa tensión, ir respirando poco a poco, ir soltando el aire, relajando, disfrutando...

A cien páginas de abandonar a Elena Ferrante y con Caperucita en Manhattan esperando en mi mesilla de noche, espero que esta nueva lectura me traiga buenas vibraciones o la tendré que posponer...

Mañana, y más ansiado que nunca, ¡viernes!

miércoles, 13 de septiembre de 2017

EXPERIENCIAS SIGNIFICATIVAS

Hoy, mi compañera de aula me decía: "con un hijo es imposible aburrirse!" ¡Cierto! Pero, tal vez sea precisamente eso lo que necesitamos: aburrirnos.

No pretendo generalizar, me baso en mi entorno, que es el que conozco, y el que disfruto y sufro en mi día a día. En pocos años he notado que la oferta de ocio enfocado a las familias ha ido en un constante incremento, y sigue y sigue y sigue... Tal vez la maternidad me ha agudizado el olfato y soy más permeable a este tipo de información, puede ser, otra idea que me viene a la cabeza es que hoy en día las redes sociales dan visibilidad a un gran abanico de opciones de los más variopintas destinadas a familias con hijos. El caso es que yo recuerdo las tardes de mi infancia de juegos en mi casa o en la de un vecino, de cola en la panadería para comprar la merienda y, con mucha mucha suerte, pasar la tarde en la sala de espera del pediatra que tenía unos equipamientos más parecidos a los de un parque que muchos parques de mi barrio.

Los fines de semana de campo, mis favoritos, en los que los adultos comían, bebían, fumaban y charlaban, y los niños revoloteábamos por allí como zánganos oportunistas buscando algo con lo que poner en peligro nuestra integridad física. El bombazo era dar una vuelta de pocos minutos con mi tío inspeccionando el terreno o cantar unas cuantas canciones saltando a la comba.

>>Esto me ha quedado muy YOFUIAEGB, claro, es que yo fui a EGB!

Tal vez entonces las bibliotecas ya disponían de una agenda de actividades infantiles de lo más interesante y yo ni las pisé... Quizás se organizaban quedadas al aire libre con música en directo y cojines por el suelo, y todos los museos ofrecían propuestas ideadas para niños desde bien pequeños... Seguramente existían muchas más cosas de las que yo experimenté y si le pregunto a mi madre dirá que por desconocimiento, la desinformación suele ser una de las causas de mis males de antaño y la sobreinformación de los de ahora.

A la niña que fui le hubiese encantado disponer de tantas experiencias distintas, pero no nos volvamos locos, que en la justa medida está el éxito, dicen. Y no por yo carecer ahora voy a avasallar a Juno y me voy a exceder, o eso espero. Yo recurro al sentido común: como opino que los excesos son malos, y creo que lo que de vez en cuando resulta sorprendente asiduamente acaba por perder su encanto, busco el equilibrio. Y antepongo las necesidades del o de la interesada por encima de mis ganas de innovar o de ser original (por decir algo), y con esto me refiero a cosas tan básicas como el cansancio o la distancia. 

Así que, en mi día a día con Juno, trato de no abusar de estas propuestas tan sensacionales, para que lo sigan siendo; evitar trayectos en coche que sé que no le gustan nada y la agotan mucho, tirando de parques, bibliotecas y campo de mi entorno más próximo (de llegar a pie en un paseo), combinar casa y exteriores, juego y relax, en compañía y en soledad... Y sobretodo, doy valor a la cotidianidad, aquí y en Bali o en la otra punta del mundo! Aunque a veces existe la tendencia a compartir aquellas experiencias más llamativas y que se alejan de esta cotidianidad, justamente por el hecho de ser extraordinarias, pero no pierdo de vista el dar valor a las pequeñas cosas, al tiempo en familia, a crecer sin prisas, en contacto con la naturaleza, al aire libre... Y la importancia del juego por encima de todas las cosas o casi!!

Trato de andar por la vida con curiosidad, deteniéndome en los detalles, dejándome asombrar

Así que mis instantes favoritos junto a Juno son cuando descubre un camino de hormigas en el campo, su propia sombra en el suelo, se empapa en una fuente y la oigo reír feliz.

Parc de Can Gambús de Sabadell (Barcelona)














Y, ojo. Aún así, creo que hay tiempo para todo. Me encanta aprovechar las propuestas de ocio de mi entorno, no solo las expresamente pensadas para ir en familia, también las que creo adecuadas para ir con niños. Exceptuando las que están relacionadas con animales en cautividad, como zoos, aquariums, granjas y similares, no soy partidaria de que se usen a los animales para nuestro entretenimiento, y para mí una granja cuando se destina a visitas escolares se convierte en un mini circo y personalmente no me gusta.

Comer rico y saludable y sin prisas
La Capella de Can Gambús

Humus rosa
Arroz y verduritas con curry y leche de coco

Calabacín relleno con queso fundido
Surtidores de la plaza del Ayuntamiento (Sabadell)






domingo, 3 de septiembre de 2017

GRAMÁTICA DE LA FANTASÍA

Cuando tenía apenas diez años, pero bien pudo ser antes o después, conocí sin querer, sin prestarle atención, sin admirarle aún, ni ser consciente de quien tenía contándome historias entre mis manos, a Gianni Rodari. Entre la lista de libros que hay que adquirir a principio de curso se encontraba Cuentos escritos a máquina, publicado por Ediciones Alfaguara e ilustrado por Fuencisla del Amo. Le leí virgen de prejuicios y expectativas, le leí sin conocer a la persona, como quien lee a un anónimo; me encantó. Durante años fue mi libro favorito, número uno de mi lista de relecturas, fuente de inspiración, de risa, y como no, de fantasía.





No conocí realmente a Gianni Rodari hasta que empecé a estudiar Educación Infantil, muchos años y relecturas después. Hoy, si os lo tuviese que presentar, os diría que a la niña que fui le enseñó a creer en lo imposible, a través de sus cuentos surrealistas y estrafalarios, pero increíblemente divertidos y entrañables. Un día, ya adulta, descubrí su Gramática de la fantasía. Introducción al arte de inventar historias, y empecé a jugar con las palabras...

«Si dispusiéramos de una Fantástica, 
como disponemos de una Lógica, 
se habría descubierto el arte de inventar.» 

Frammenti (Fragmentos) de Novalis (1772-1801).

Fantasía: "facultad humana para representar mentalmente sucesos, historias o imágenes de cosas que no existen en la realidad o que son o fueron reales pero no están presentes”.

No sé porque he retomado esta idea para escribir hoy sobre ello, tal vez solo para animar a quien no haya leído aún a Rodari a que lo haga sin más demora, o para hacer mi pequeño tributo a la un tanto ninguneada fantasía. Puede que sea generalizar mucho decir que a los adultos nos cuesta adentrarnos en el maravilloso mundo de la fantasía, ¿será que poco a poco hemos ido perdiendo la capacidad de alejarnos de la realidad? ¿Por qué no practicamos más a menudo el saludable ejercicio de soñar despiertos? Tengo la sensación de que solo nos permitimos la fantasía útil, la que nos permite obtener algún beneficio, la que es productiva... Ya de bien pequeños tendemos a exigirles razonamientos lógicos, queremos que aprendan conceptos.


Y claro, de adultos no le pidas peras al olmo. Fijaos en un grupo de personas participando de una dinámica cuya consigna principal es dejarse llevar, he vivido muchos momentos valiosos de observación de este tipo de situaciones, en algunos solo he sido espectadora, y en otros muchos, participante. Cuándo la consigna es dejarse llevar: ¿realmente te dejas llevar? NO. Lo intentas, pero no lo consigues del todo. Siempre hay algo que te frena, ya sea por vergüenza o timidez, por miedo al ridículo, porque te importa demasiado lo que piensen los demás de ti, por incapacidad para soltarte, por pereza... O por el contrario, por ganas de hacer algo muy original o muy absurdo o loco o irracional, y por lo tanto, acabar por forzar las cosas…

Probad de hacer una lluvia de ideas con unas cuantas personas: son muy muy pocas las que se atreven a decir lo primero que piensan. Por lo general, tratamos de arañar un par de segundos, suficientes para gestionar tu mente (a ver, piensa algo que suene espontáneo… pero no grosero, feo ni raro). A menudo, veo respetar turnos y eso ya demuestra la carencia de espontaneidad.


Cuando inventamos historias las hacemos lógicas y racionales, aún sin pretenderlo, es la tendencia a lo políticamente correcto.

En este fabuloso libro de ideas que es Gramática de la fantasía, te sugieren juegos mentales, lingüísticos, para intentar alcanzar la preciada fantasía. Inventar, crear, transformar, imaginar, cambiar, trastocar… ¡todo vale! Es un libro para tener en la estantería bien a mano y de vez en cuando releer algún capítulo ¡y jugar! Una sugerencia: cada vez que tengas alguna vieja revista en tus manos recorta algunas palabras y ves llenando una cajita o un sobre con ellas, algún día pueden ser muy útiles…


En el curso Camins d’Ítaca de la anterior escuela de verano de Rosa Sensat, después de vaciar nuestros bolsos y disponer los objetos sobre una tela en el suelo, nos propusieron en grupos de tres personas elegir únicamente dos objetos y crear una historia con ellos. Es un ejercicio ya de por sí un tanto complicado para llevar a cabo en frío, pero hacerlo con personas que no conoces de nada, intentar respetar y encajar las ideas de las tres componentes del grupo y obtener algo resultón, es bastante difícil. En nuestro caso, una compañera propuso que cada una hiciésemos un borrador por separado ante el evidente bloqueo al intentar hacerlo entre las tres, pensé: ¡qué pena!

¡Feliz domingo! Ya sea viviendo fabulosas experiencias, disfrutando de la maravillosa cotidianidad o soñando despiertos paraísos inventados :)

viernes, 1 de septiembre de 2017

REPASO DE INICIO DE CURSO

¿Qué me pasa últimamente que no consigo acabar una entrada? Ya sé que no hay obligación, que si escribo por aquí es porque quiero y tengo mucho tiempo libre (jejjej, ojalá, es puro vicio. ¡Qué esto engancha más que la Ferrante!); el caso es que llevo un verano incompatible con sentarme al ordenador, y eso que cada dos por tres me ataca una idea y la aplasto sobre un papel pensando: esto ya lo desarrollaré con más calma en el blog.

Antes de vacaciones traté de empezar un post sobre las precauciones para viajar al trópico con niños, con la intención de compartir todos los consejos profesionales que yo había recibido. Nada, que nos fuimos a Bali sin tenerla acabada, y ahí sigue. Tras unas cuantas jornadas de parques, piscinas, museos, bibliotecas, etc., etc., quería escribir sobre las experiencias significativas que tratamos de ofrecer a nuestros hijos, pero desde un punto de vista crítico y poniendo un poco el freno a esta tendencia a querer abarcar tanto. Con lo inspirada que empecé a escribir y después fue releer antes de publicar y ver fallos por todas partes. Otra entrada que se queda en el tintero. Me vino a la cabeza una reflexión sobre familia-escuela, desde una perspectiva que no había tocado hasta ahora: demasiado profunda para ponerme en serio entre baño y baño piscinero. Una más a la lista de borradores. Ah, por supuesto quería hacer autocrítica en base a un comentario de Gino, hablaros del último excelente artículo de Gino, de los cursos que impartirá esta escuela de otoño en Rosa Sensat... ¡Y nada!

Y después, está el libro que leo poco a poco anotando, releyendo, debatiendo, volviendo a releer... Ni princesas ni piratas, del que me gustaría escribir mucho y bien, pero aún le tengo que dedicar bastante tiempo. Así que vamos por partes:

Para los que pasáis de Instagram os diré los artículos que estado leyendo de la Revista In-fàn-cia. Educar de 0 a 6 años.


Nº 202, página 10: Sobre la importancia del nombre del niño o de la niña.

"El niño y la niña tienen derecho desde su nacimiento a un nombre..." 
(Principio 3 de la Declaración de los Derechos del Niño).

En la primera reunión de familias acostumbro a pedir cada una que comparta con el resto, si le apetece, el porqué de la elección del nombre de su hijo. Es una excusa para romper el hielo, es un modo de conocer un poco más a cada familia (y de que ellas se conozcan entre sí). Sus respuestas siempre resultan ser una valiosa información.

Nº 212, página 21: Un artículo de Marion Tielmann sobre el arte de educar.

"Los niños han de ver en nosotros, los adultos, una capacidad de sorprendernos que debemos redescubrir; (...) Se trata de que recuperemos nuestra capacidad de maravillarnos y que nosotros disfrutemos de las sensaciones que se desprenden". Loris Malaguzzi, 1985

Nº 214, página 37: Myrtha Chokler sobre control de esfínteres.

"No requiere un entrenamiento, y menos un condicionamiento, ni una enseñanza especial repleta de recompensas y castigos..."
"Es necesario un nivel importante de organización del esquema corporal y de aceptación de los propios cambios, de seguridad en sí mismo y en el otro y en el ambiente y la consiguiente disminución del miedo a la pérdida".

Nº 216, página 7:  Mara Davoli sobre creatividad.

No os perdáis su formación Arte y pedagogía en diálogo, es un placer absorber un poco de tanto conocimiento.

Nº 217, página 25 el genial artículo de Gino Ferri sobre educación emocional.

Este artículo, que he leído y recomendado a tantas compañeras, merece que lo comente con más calma porque estamos en un boom de la educación emocional y como las modas, a menudo se siguen sin mucho sentido critico, justamente lo que le sobra a Gino.

Entre lecturas sobre educación ya voy por el tercer libro de la cuatrilogía de Elena Ferrante: La amiga estupenda, Un mal nombre, y ahora mismo leyendo Las deudas del cuerpo

Y acabo de inscribirme a uno de los cursos de la escuela de otoño solo para empaparme más de las buenas reflexiones de Gino, porque tenía claro que quería asistir a un curso suyo mucho antes si quiera de saber que tendría varias opciones. Incluso antes de alucinar con los magníficos formadores que forman la esta escuela de otoño: Mara Davoli, Marion Tielmann, David Castillo, mi adorada Angeleta Bosch... ¡No puedo asistir a todos! 

Ahora voy a acabar de prepararme para mi vuelta al cole, mañana, un viernes previsiblemente lluvioso y con una muy mala noticia a cuestas, pero hay que empezar y eso siempre es una inyección de motivación :)


jueves, 24 de agosto de 2017

BELLEZAS DE BALI II

Voy a intentar que no me pase como siempre y quedarme a medias subiendo fotos de un viaje...

Kehen Temple











Templo madre (Pura Besakih)




















Tirtagangga water palace








Tegenungan waterfall






Mercado nocturno Gianyar