miércoles, 12 de septiembre de 2012

Viaje a Japón día 5

Domingo 12 de agosto: Asakusa

Visitamos el templo Sensoji. Atravesamos la calle comercial Nakamise donde se pueden comprar objetos de regalo a buen precio y comida casera.

















Fuimos hasta el puente sobre el río Sumidagawa para contemplar los edificios del otro lado: el Asahi y la Tokyo Sky Tree con 634 metros de altura (la torre más alta del mundo según tengo entendido).



Después fuimos hasta Harajuku para visitar en el parque Yoyogi el templo Meiji Jingu: un precioso paseo que se inicia con un majestuosos torii de entrada. Allí nos llovió por primera vez, días antes de llegar nosotros estuvo lloviendo mucho.








Omotesando dori: comimos en un McDonall's, creo que en cada país extranjero que hemos estado hemos comido en algún ocasión un McDonall's y eso que aquí no lo pisamos ni de coña. Fuimos al Gran Bazar aunque no nos entusiasmó precisamente y luego en Takeshita dori flipamos con la cantidad de tiendas de todo tipo. 








Creemos que vale la pena pararse en el "todo a 1 yen" de esta calle, es enorme y tienen artículos curiosos. También hay tiendas con vestidos tipo "lolita" y de ropa muy original. Al final del segundo tramo hay una boutique para perritos muy pijos








Los únicos que posaron para nosotros




Dependientas en plena acción


En la entrada del parque de Yoyogi los domingos los rockabillies quedan para bailar y vale muchísimo la pena ver sus estilismos, a mi me encantó el espectáculo.










Y por casualidad encontramos una feria con mucho ambiente, no nos pudimos resistir aunque estábamos molidos de tanto andar.






El famoso cruce de Shibuya.




En algún programa oímos hablar de esta tienda y nos apetecía mucho ir pero nos costó tanto encontrarla que nos decepcionó un poco que fuese tan escueto todo... Por no irnos de vacío compramos chocolates.





A lo lejos el gran cartel de la cadena Forever 21, de la que vimos más de una tienda,al  igual que Zara en los edificios más lujosos y mejor situados.






Cenamos en una cadena de restaurantes de esos que pagas la comida a través de una maquina en la entrada del local. Miguel pidió un bol de carne de cerdo con arroz y huevo crudo más empanadillas de pollo (con su correspondiente caldo y otro de ensalada de col con maíz y brotes de cebolleta) por 8 euros. Yo, unos fideos que me gustaron, mucho por 5 euros. En un dispensador te podías servir agua y en el local se estaba muy a gusto, la verdad. ¡Buena elección!