domingo, 24 de febrero de 2013

Febrero
Como siempre entre la universidad y el trabajo con poco tiempo de nada. A ratos voy leyendo el Senyor de las Moscas, es el típico libro que en verano acabaría en un par de días, me está gustando y eso que adivino que aún no he llegado a lo más interesante.

He visto otra vez la película Sirenas y como siempre me ha encantado, los tres personajes femeninos tan contrastados y a la vez unidos, la estética... Y como si Winona Ryder me persiguiera haciendo zapping tropecé con La edad de la inocencia y la tuve que ver de nuevo.

Por fin nos decidimos a abrir los paquetitos de comida envasada que compramos en Japón.



Miguel preparó en un momento una sopa muy sencillita y le quedó muy buena!

 

El sábado aún nos quedaron fuerzas, después de un día muy intenso, de hacer una cenita tranquila en el piso. Y de postre, pastas de chocolate!



Uno de mis regalos de Navidad fue un cuaderno de cata de vinos que usamos siempre que podemos. En la cena del sábado, que preparó Miguel, consistía en solomillo ibérico en salsa de pimienta verde (la salsa la prepara fenomenal usando las pimientas que trajimos de Turquía y Jordania y dándole su toque con la nata, la mantequilla y el coñac) probamos un tinto normalito que analizamos con mucho interés aunque, a mí sobretodo, me falta mucha experiencia.




Nos regalaron dos quesos franceses que probamos inmediatamente, desprenden un olor invasivo así que los castigamos a estar dentro de un tapper. El primero: Coeur de Lion nos gustó especialmente, es muy cremoso y sabroso; el segundo, me recordó más a los quesos que compramos en el súper, aunque está buenísimo también.






Compras



Pasamos por Flamingos vintage con la intención de encontrar camisas o jerséis de invierno y acabamos comprando, para mí: un vestido rojo de verano que ahora me viene bastante grande pero tengo pensado arreglarlo y que me salió baratísimo (7 euros), un cinturón trenzado en azul y dorado que roza lo hortera pero que le veo mucho futuro (4 euros) y para Miguel, un chaleco reversible verde y a cuadritos (16 euros).

El vestido estampado en pata de gallo azul y blanco es de Holala, la tienda que visito sólo por ver sus muebles, es lo primero que compro de allí y estoy encantada porque es un vestido que sienta muy bien, de seda y me costó menos de lo que esperaba (19,75 euros), el lazo tiene los días contados por eso...



  


 El vestido es de PNB y me gustó porque no tengo nada parecido; el jersey de verano es de mi color favorito, amarillo, partes de arriba siempre son bien venidas porque nunca encuentro. Aún tendré que esperar bastante para estrenar todo esto...