miércoles, 24 de abril de 2013

Desconexión

Caen las estrellas de su manto
verdean los campos a un resquicio de luz
la pradera ahora es su casa
donde la espiga crece entre la flor

(Canta por mi. El último de la fila).

Me viene a la cabeza esta canción de El último, tan antigua ya... Aunque esta semana la BSO de mi vida la ha puesto el grupo Manel: "Que ve l'amor, que ve l'amor!" son adictivos!

Nos gusta escaparnos. De la ciudad, del trabajo, de la universidad, de las obligaciones, de las cargas, de una parte de nosotros... Para reiniciarnos y retomar la vida elegida, mejor o peor, a ratos, y llegar a casa y decir "ya estoy aquí".

Nos regalan un fin de semana rural (muy socorrido para urbanitas intoxicados de combustibles y estrés) en Sant Joan de les Abadesses. La casa, pequeñita y no muy funcional, no la voy a recomendar. El entorno, ya conocido por nosotros que solemos visitar bastante a menudo la zona, hemos estado en Camprodón, RipollPlanoles y Ribes de Freser.

Desde mi ventana. 
Paz. Silencio. Verde y aire limpio.



Mini baño para siete: colas y ducha-exprés.





Visitamos el pueblo. San Joan de les Abadesses es bastante pequeño y está muy tranquilo para ser fin de semana, no sabemos donde tomar algo.




Poesía en la calle. 







Cenamos a las afueras, en un restaurante que nos llamó la atención yendo para la casa desde Barcelona: La Barricona.




En la carta se lee: traficantes de comida. Para beber: la Calavera.


Nos traen las carta-pizarra.



Y la carta-botella de vinos.


Las cervezas están descritas en el mantel. Nos pedimos la Epa, la más amarga. Buenísmima! Sabor a regaliz. Nos encanta la estética.



El vino también es un acierto, por sus matices afrutados.


No he fotografiado todos los platos. La pizza de queso de cabra con rúcula, tomates deshidratados, etc. ¡Muy buena! El bacalao con tomate, cebollitas confitadas  y olivada también muy muy bueno!!


Habitas con vieiras y tocino, también lo encontramos rico rico!


A demás pedimos croquetas caseras, chistorritas, patatas con mojo picón... Y de postre: requesón con miel (mel y mató) para Miguel, que siempre acierta, para mi el brownie de almendras garrapiñadas que no me acabó de encantar.



Vamos a Camprodón esperando encontrar ambientillo y "productos de la tierra".


Nos paramos en todos los escaparates y compramos bastantes cosas de comer.






Nos topamos con una exposición del material abandonado en el valle de Camprodón por las tropas republicanas en su éxodo hacia Francia (1939).







Entramos a comprar quesos en una pequeña tienda y las galletas que fabrican allí: birba.








Barbacoa.



Planoles






Queralbs









Para rematar comomemos en Ventolà en Ca l'Anna, un restaurante muy casero donde te sirven maxi raciones de platos típicos de la zona en su propia cazuela, ya somos repetidores de este sitio.

Lo mejor de la escapada ha sido, en parte, no tener conexión a internet porque no he hecho nada de la uni. Empiezo la semana, la radio y sus malas noticias, a veces me dan ganas de tirarla por la ventana, me siento afortunada de lo poco que tengo porque las historias que nos cuentan son para echarse a llorar y no hablo sólo de la famosa-dichosa crisis, hablo de lo despreciable que puede llegar a ser el ser humano, cruel, intolerante, tóxico...

Francia decide si aprueba el matrimonio homosexual entre disturbios y protestas, no entiendo nada de verdad, porqué hay gente que no "vive y deja vivir", yo me quejaría si a mi me obligaran a casarme con quien no quiero! 

Cremas

Voy a la farmacia a comprarme una hidratante para la cara y salgo sin ella pero con tres muestras de la marca Lierac para probar. La farmacéutica me habla maravillas de ellas, de arriba a bajo: hidratante de día, sérum (explosión de vitaminas para la piel me dice) y la crema de noche (imprescindible según ella, desconocida total para mí!), a mi no me han ido nada bien, es más no he podido ni repetir porque me ha engrasado, me han salido granos...