domingo, 21 de julio de 2013

LETRAS
Cuántas veces he oído decir a alguien "es que yo soy de letras" excusándose de ser malo en matemáticas, pero es que yo SOY DE LETRAS, no como alternativa a los números, si no a pesar de ellos. Es algo que ha marcado mi vida y la ha condicionado desde que tengo memoria. Primero sintiéndome Matilda en un entorno desnudo de libros (sin contar los decorativos de la estantería de cristal del comedor). De bien pequeña leí el único libro que se escapaba un poco del típico ejemplar-adorno, Ébano, de Vázquez-Figueroa, una historia que me impactó muchísimo, obviamente. Luego tuve que esperar a que Círculo de lectores llamase a la puerta, como también lo hizo Avon, y eso que en mi casa nadie era muy aficionado ni a la lectura ni a los cosméticos, pero eran los ochenta y supongo que muy habitual. Aún así, nunca me motivaron las propuestas del catálogo del círculo y en cambio ir a la biblioteca al salir de clase me encantaba! En teoría íbamos a hacer los deberes; allí empezó mi fetichismo por los libros.




En casa de mi abuela había tres libros: un manual de chapuzas caseras, otro manual para sacarse la teórica del carné de conducir y el listín telefónico. No aprendí a cambiar azulejos por muy poco, aún recuerdo esas viñetas y un señor moreno con tupé en reparaciones varias.

Con los años muchas cosas cambiaron en mi casa y mi madre se aficionó a la lectura casi tanto como yo. Llenamos las estanterías de libros, muchos me los llevé al irme de casa y a penas caben en nuestro pisito actual...

Los que somos de letras (de esta manera mía de serlo, aclaro) escribimos por vicio, hasta lo que no es necesario y llevamos mil libretas de notas, libretas elegidas con sumo cuidado y valorando aspectos como el tamaño, el tipo de papel y de encuadernado, la línea y la distancia entre ellas, los márgenes... y un largo etc. Tardo lo mío en elegir como os podéis imaginar. 




Hacemos listas de todo tipo. Menos la lista de la compra, ésta la hace Miguel. Nuestros grupos favoritos son aquellos cuyas letras son poesía y nuestras películas las que tienen espléndidos diálogos. 


Pensando canciones que me gusten especialmente por su letra me he acordado de Para siempre de Héroes del silencio, aunque de éste grupo destacaría muchas letras increíbles, igual de Los Piratas, ahora pienso en Mi coco, pero hay tantas! El Segundo premio de Los Planetas, mi idolatrado Calamaro y su tema No son horas... Rosendo compuso una obra de arte con Flojos de pantalón, igual que Antonio Vega con, por ejemplo, Se dejaba llevar.

Otros más actuales como Manel, Lori Meyers (Luciérnagas y mariposas), Sidonie (El bosque), o este tema tan pegadizo que no dejo de escuchar de Vetusta Morla: Valiente

Tras de mí una escena y diez mil frases que repetir, 
ya ves, lo que es no es. 
Yo no voy a contar lo mejor, a ocultar lo peor, 
me pongo el mejor chaqué. 

No digo lo que digo, 
hago lo que no hago, 
al revés, al revés, porque 
ser valiente no es sólo cuestión de suerte. 

A veces no soy yo, 
busco un disfraz mejor, 
bailando hasta el apagón. 
¡Disculpad mi osadía! 

Tú también tienes que ver 
que nunca tengo mi papel. 
Nube gris, riega todo el jardín, 
todo el jardín, todas las flores que no probé. 

No olvido los sueños, 
vuelvo a lo que no acabó, 
no perdí, no perdí, porque 
ser valiente no es sólo cuestión de verte. 

A veces no soy yo, 
busco un disfraz mejor, 
bailando hasta el apagón. 
¡Disculpad mi osadía! 

Pensad que ya no estoy, 
que el eco no es mi voz, 
mejor aplaude y vámonos. 
¡Qué termine esta función! 
Costura
Voy acumulando ropa que me compro y no me gusta el largo o me viene grande (las compras de segunda mano me pasa a menudo) y nunca veo el momento de ponerme a ello, hasta ahora. He empezado con cinco vestidos y una falda: a todos les he tocado la bastilla y a dos de ellos los he dejado más ceñidos a partir de pinzas, tengo ganas de ver el resultado final!!