domingo, 10 de noviembre de 2013

CRÍMENES PERFECTOS

He dejado los Crímenes Imperfectos. Ya sé que si alguien se acerca a mi coche aparcado en un lugar solitario tengo que salir por patas, que no me puedo fiar del vecino que viene a pedir sal, que si Miguel me lleva de escalada y las cosas no andan muy bien corro el peligro de no volver... Y también tengo un plan de emergencia por si alguien entra al piso en plena noche y tengo que salir corriendo! Pero ya, porque de aquí a convertirme en una paranoica rematada estaba a un paso y no es plan de vivir con el miedo en el cuerpo que luego lo que tiene que pasar pasa igual.


Sentiste alguna vez lo que es tener el corazón roto?
Sentiste a los asuntos pendientes volver hasta volverte muy loco?
Si resulta que sí, si podrás entender lo que me pasa a mí esta noche,
ella no va a volver y la pena me empieza a crecer adentro.

La moneda calló por el lado de la soledad y el dolor.
Todo lo que termina mal,poco a poco,
y si no termina se contamina mal, y eso se cubre de polvo.

Me parece que soy de la quinta que vio el musical setenta y ocho,
me tocó crecer viendo a mi alrededor paranoia y dolor, 
la moneda cayó por el lado de la soledad (otra vez).

No me lastimes con tus crímenes perfectos,
mientras la gente indiferente se da cuenta,
de vez en cuando solamente sale afuera la peor madera.

Crímenes perfectos, Andrés Calamaro


Demanoenmano market
Esta vez, este mercadillo de segunda mano y artesanía estaba ubicado en un recinto muy acogedor, el Convento de Sant Agustín, en el barrio del Born de Barcelona. Con un ambiente genial y relajado: dj's, sin aglomeraciones, vendedores muy atentos... Estuve tentada de comprar una barriguita (muñeca de mi niñez) pero al final sólo me quedé esta falda de un stock de los 70.











Dudo si combinarla con un jersey naranja y medias negras o a la inversa...
En la foto, con el último libro que he cogido prestado de la biblioteca, no sé cómo aún no había caído en mis manos!

Después estuvimos paseando por el barrio y nos tomamos unos vinos frente a la iglesia de Santa María del Mar.


 


Llegamos a casa con pocas ganas de preparar cena, pero queríamos tomar el cava que compramos cuando estuvimos visitando las bodegas de Mas Comtal así que nos hicimos berberechos y níscalos, preparamos salmón ahumado y queso, y de postre bombones belgas y copa helada de mango y maracuyá. Cenamos estupendamente y lo preparamos en 5 minutos!

No hicimos cata del cava. ¡Qué pena, así estrenaría el apartado de champagne de la libreta de catas! Pero Miguel, que es a quién de verdad le gusta el cava, quedó encantado con éste. Nosotros que comprábamos botellas tiradas de precio para hacer sangría de cava, después de visitar algunas bodegas estamos más sensibilizados con comprar producto de calidad, apoyando así el comercio justo y el proceso de elaboración de esta bebida de modo que no acabe mancillada la denominación cava.




¡Y aún nos queda el domingo! Aprovechad el fin de semana, por algo lo esperamos con tantas ganas!!