miércoles, 4 de noviembre de 2015

LA UTOPÍA Y REBECA WILD

La isla de Utopía tiene, en su parte media, un ancho de unas doscientas millas, pero esta distancia es menor en sus dos extremos, hacia los cuales se vuelve más angosta. Por ello su figura se parece bastante a una media luna; entre sus extremos el mar penetra unas once millas en la costa y forma una gran bahía rodeada por altas montañas y bien protegida contra los vientos, de manera que más parece un lago en calma que un brazo de mar, por lo que casi toda la costa constituye un puerto continuo, lo cual es una gran ventaja para el comercio interno de la isla; por otra parte, la entrada a la bahía, con rocas por un lado y bancos de arena por el otro, resulta sumamente peligrosa. En el centro hay un peñasco que emerge del nivel de las aguas y que, por lo tanto, puede evitarse fácilmente; en él hay una torre que ocupa una guarnición militar; las otras rocas están ocultas bajo el agua y, por consiguiente, constituyen un gran peligro. 
Fragmento de Utopía de Tomás Moro
Existe una frase recurrente en mi pensamiento, como un slogan bien conseguido que logra tatuarse en tu cerebro y permanece por los siglos de los siglos, amén. Algo así. Quizás no es más que una fórmula motivadora a modo de autoayuda, como repetirse tú puedes cada vez que te enfrentas a un nuevo reto. O quizás es que lo he leído tantas veces que lo he adoptado como mío y me lo he creído, he creído en la contradicción, he creído que la utopía es posible.


Utopía: Proyecto, deseo o plan ideal, atrayente y beneficioso, generalmente para la comunidad, que es muy improbable que suceda o que en el momento de su formulación es irrealizable.
"La utopía está siempre orientada a un cambio radical y por eso se diferencia totalmente de los proyectos tendentes a una reforma social paulatina (...) El radicalismo de la utopía es un radicalismo intelectual, rico en fantasía..." 
F. Polak
¿Por qué la utopía es posible, incluso necesaria? 
Como toda buena utopía deseo, y debe ser, inalcanzable, que es lo que la hace posible, y tratar de llegar a ella constantemente para que cuando logres tocarla con la punta de los dedos se escurra como un pez entre tus manos y te haga volver a intentarlo. La utopía que trasciende lo onírico y se aprecia casi como una realidad: son las múltiples aproximaciones.

"La educación basada en la utopía es el más revolucionario de los instrumentos sociales".
M. N. Gómez García
Hace un par de días, cuando en las redes sociales se comunicaba el fallecimiento de Rebeca Wild, pensé que tuvo suerte de lograr en su vida llegar a esas aproximaciones de las que os hablo, de estar casi casi alcanzando la utopía. La semana pasada, casualmente, os recomendaba uno de sus libros en la entrada que titulé acompañar; siempre será un referente para los que concebimos la escuela como un lugar donde se tengan en cuenta las necesidades de cada niño y se respete su actividad espontanea.

Yo supe de la existencia de Rebeca Wild a través de un vídeo que documenta su experiencia en "el Pesta", hace ya mucho de eso. Supongo que a ella le fascinó tanto como a mí la figura de Pestalozzi, su pensamiento utópico y reformador, su entusiasmo y entrega, su generosidad, su lucha por democratizar la educación: la democratización de la educación como gran utopía pedagógicaSolo voy a compartir un brevísimo texto de una de sus obras:



La educación del pueblo se presentaba a mi vista como un inmenso pantano; yo lo he recorrido en todas direcciones, sumergiéndome resueltamente en el lodo, hasta que por fin reconocí los manantiales de sus aguas, las causas de sus obstrucciones, y los puntos de vista desde los cuales se dejaba presentir la posibilidad de abrir canales para desaguar su húmeda putrefacción. 
Fragmento de Como Gertrudis enseña a sus hijos de J. H. Pestalozzi
De Rebeca os recomiendo que la leáis, que conozcáis su experiencia en "el Pesta" y posteriormente en "el León Dormido" y os dejéis contagiar por las ganas de construir un mundo mejor para la infancia.

Libros
  • Educar para ser
  • Calidad de vida
  • Libertad y límites, amor y respeto
  • Aprender a convivir con niños
  • La vida en una escuela no directiva
Así empieza su obra Educar para ser, con una cita de Ortega y Gasset que debería estar impresa en las aulas de todas las escuelas del mundo como medida persuasiva.
"Sólo si los niños pueden vivir hoy plenamente como tales, mañana serán personas adultas en la plenitud de su potencial. El renacuajo no se hace mejor sapo si se lo fuerza a vivir fuera del agua prematuramente. Así también, el niño no desarrolla mejores cualidades humanas si se reprime sus impulsos naturales, si se le obliga a portarse como un pequeño adulto que debe pasar durante muchas horas inmóvil, callado, asimilando conocimientos en proporciones reguladas científicamente por medio de lecciones verbales, siguiendo ejercicios predeterminados, de acuerdo a un horario organizado por especialistas en pedagogía.”
cita de José Ortega y Gasset en Educar para ser de Rebeca Wild

 Documental "el Pesta"




¡Feliz lectura!