martes, 23 de agosto de 2016

CARTA A LOS REYES MAGOS DE...

hoteles, hostales y casas rurales sin mucha estrella, ni mucho vip, ni mucha tarjeta oro...

Queridos propietarios de todo este tipo de hospedajes que acabo de señalar, destinados a gente del montón como yo, que pisa el hotel casi exclusivamente para ducharse y dormir, y que busca eso tan tronado de buena calidad-precio:

1) Echo de menos las dos botellitas de agua fría que tanta ilusión me hace recibir en los hospedajes de toda Asia, o toda la Asia que he visitado que tampoco es poca (tal vez es que he tenido mucha suerte...).

2) Un calentador de agua y dos bolsitas de te, para cuando llegas rendida de una jornada maratoniana de visitas varias; ya si son 4 o 2 de te y 2 de capuchino, se me caen las lágrimas.

3) Un par de pastitas típicas de la zona, perdonad pero los caramelos no me valen, y ya sé que es un capricho, pero cuando las hemos recibido nos ha gustado tanto el detalle!

4) Información turística y gastronómica de calidad, no restaurantes guiri, ni grandes cadenas que encuentras sin salir de tu país. Esta petición es de Miguel pero la secundo.

5) Hosteleros no os gastéis el presupuesto por habitación en el gorro de ducha, ni en la esponjita limpia zapatos (¿dónde narices me darían eso?), sí que agradezco el mini-cepillo de dientes con la mini-pasta (aunque sabe a talco y solo te llega para una vez), porque soy de las que siempre se lo olvidan, por eso de lavarte los dientes hasta última hora... Ya sé que es tan sencillo como llevarte otro cepillo, no el que llevas en danza, pero soy un poco cazurrilla a veces jejejej!!

Juno en un hotel que nos gustó
Puestos a pedir...

6) Mejor poca decoración que cutreces, y entran en esa categoría los cuadros horrorosos u otros objetos feos colgados de la pared, los jarrones con flores de plástico o tela, etc. Dejad volar vuestra imaginación, o vuestros recuerdos, seguro que se os ocurren unos cuantos espantajos...

7) Las colchas, por lo que más queráis, que no den grima, que no me vea obligada a retirarla con la punta de los dedos por temor a coger una infección.

8) Y lo más importante, si hay moqueta que esté limpísima, sino prescindamos de ella (el mismo criterio para las alfombras).

Mi reflexión...

A) Los hoteles cutres llaman a lo cutre y en ellos todo parece, y es, pero es que lo es a gritos: viejuno, de mala calidad y sin gusto estético alguno.

B) Sus empelados tienen caras tristes, apáticas, resultado de trabajar donde jamás hubiesen elegido hacerlo, con sueldos malos, y uniformes que sientan rematadamente mal.

C) La recepción suele ser una muestra clara de lo que vas a encontrar en el resto de las instalaciones: descuidada, llena de trastos, poco acogedora... También acostumbran a vender, como souvenirs, objetos pasados de moda, pero no lo suficiente para ser kitsch o retro (en este caso me gustarían jejejej).


En un pago gallego restaurado precioso

Auto-crítica, esta vez poca jejjee!!

Le he leído esta entrada a Miguel y dice que parezco una tiquismiquis (dijo otra palabra), pero no me importa, digamos que este verano uno de los hoteles en los que hemos estado, me ha inspirado enormemente... 

No me importa dormir al raso en el desierto, en hostels, albergues, haimas, en una tienda donde no nos cabían los pies (en las Islas Cíes)... Hemos estado en países donde el acceso al agua es un privilegio, me adapto sin problemas a cualquier contexto, menos los hoteles que son cutres por una falta total de cariño y respeto al huésped.

Seguro que no soy la única que tiene sus manías con respecto al tema de los alojamientos ajenos jejjee!! ¿Cuáles son vuestras manías? ¿Qué es lo que os pone los pelos de punta? O en positivo, venga, ¿qué os gustaría encontrar en vuestra habitación ideal?