domingo, 18 de septiembre de 2016

NO ME ACOSTUMBRO

A tener que acostumbrarme, básicamente. Así de claro.

Mi abuela, que era muy sufrida, la gente mayor de antes lo era bastante ¿no? O a lo mejor solo me lo parece a mí... El caso es, que de vez en cuando, soltaba una frasecita de esas de "ahí queda dicho" que me sacaba un poco de quicio. No era nada personal, siempre la he adorado, y tal vez por esa incapacidad de soltarse el pelo y vivir apasionadamente, también la he compadecido. Todo lo que implicase resignación, aguantarse, el típico "es así porque si", etc. nunca han sido santos de mi devoción, por decirlo suavemente. 

Recuerdo que al irse a la cama se despedía con un "hasta mañana, si Dios quiere" y yo siempre le respondía "querrá", no por nada, es que me daba mucho yuyu eso de acostarme pensando que tal vez no habría un mañana, me parecía muy apocalíptico, muy tremendo. Aunque, en ese caso, se puede pensar que no deja de ser una frase hecha, que no hay que tomársela al pie de la letra, ¡menos mal! Lo que pasa es que el "si dios quiere" servía para todo!! En plan:

-¿Comeremos paella?
-Si Dios quiere...
-¿Iremos al parque?
-Si Dios quiere...

Perdonad que le critique esta manía de dejarlo todo en manos de Dios, o el azar, claro que muchas cosas se escapan de nuestro control, pero quiero pensar que no todas!

El se tiene que acostumbrar me recuerda a esa tendencia a creer que las cosas son como son y no se pueden cambiar, a esa pasividad exasperante, a ese ver pasar sin mover un dedo, a dejarse vencer, a ceder...


Nunca me ha gustado esa palabra, como tampoco me gustan "adaptarse", "amoldarse", "habituarse". No me gustan porque son todo lo contrario a sorprenderse, al hecho de que cada día depara algo nuevo, distinto, especial...

Yo no me acostumbro a nada, ni a lo bueno (que dicen), porque me parece rutinario, falto de chispa, aburrido.





Y últimamente oigo mucho esa palabra refiriéndose a lo que se espera que haga Juno: que se acostumbre a estar con desconocidos, ¡por favor, no me acostumbro ni yo! Que se acostumbre a hacer cosas sola (dormir, jugar...), ¿es por ella, o por comodidad de los adultos que la cuidan, que debe hacer algo así? Que se acostumbre a separarse de mí; en esto directamente les diría que no se metan en lo que no le concierne. A estar sentada en: el cochecito, la silla del coche, en el regazo (y sin moverse ni rechistar ¡ojo!), a los viajes en coche... En fin, cosas que nos van muy bien que hagan los niños, pero que dudo mucho de si es lo más conveniente para ellos.

Todas las costumbres que pretenden que adquiera son negativas, en cierta manera tienen ese componente de resignación, de la vida es dura. Pues mejor no sufrimos de antemano ¿no? solo por acostumbrarnos, digo yo. Ahora he tenido un "déjà vu" con alguna entrada anterior, seguro que ha salido ya el tema antes porque me tiene bastante hasta allí arriba.

Hay muchas cosas a las que no me acostumbro ni me acostumbraré nunca, solo así existe la posibilidad de cambiarlas. Sin gente inquieta, atrevida, e incluso temeraria, no existirían la mitad de inventos, ni de logros, ni de conocimientos de los que hoy somos beneficiarios, pero tampoco pretendo ir tan lejos, yo me conformo con que dejen de pedir a Juno que se acostumbre y que valoren más otros aspectos como su determinación para mostrar lo que le gusta y lo que no.