martes, 4 de julio de 2017

DIARIO DE LA ESCUELA DE VERANO

Hoy es el segundo día de mi paso por la Escola d'Estiu de Rosa Sensat, esta es la 52 edición, y aunque he faltado a muchas, también es cierto que he asistido a muchas otras. Cada final de curso, con el agotamiento acumulado de haber, justo acabado, de redactar informes, organizar materiales, ordenar papeles, reflexionar sobre todo lo vivido a lo largo del intenso (siempre lo son) curso escolar en forma de valoración escrita, y con las justificadas ganas de vacaciones y, no hay que obviar, lo que supone planificar un viaje estimulante y blablabla... ¿No os habéis cansado solo de leerme? Ya, os entiendo, yo estoy igual: ¡AGOTADA!


Y solo llevo dos días de formaciones... (Ahora estoy pensando en voz alta).

Yo ya tuve mi momento, antes, cuando me apuntaba a todas las formaciones con la única restricción que la económica. Pero mi vida académica, formativa, como se le quiera llamar, también sufre aquello que laboralmente ya vivo en mis carnes desde hace un año: la conciliación laboral y familiar.

Hay días en los que de tanto cuadrar horarios, de tanto planificar hasta el último detalle (mi grado de despiste es inmensamente más elevado que mi afán organizador), de tanto dar vueltas y mover cielo y tierra para asumir unos días de fiebre de Juno, una visita médica o una reunión fuera de horario, me canso mucho antes de que se acerque la fecha fatídica. Y si esto me pasa ahora, que Juno viene conmigo a la escuela por la mañana y nos vamos juntas por la tarde, no sé que haré más adelante... Bueno, ya me preocuparé cuando sea necesario preocuparse que si no esto es un sinvivir!

Quería compartir esta sensación porque, ciertamente, para mí estos dos últimos años asistir a la escuela de verano han exigido un esfuerzo extra. Alguien mientras me lee pensará que si tanto lío me supone que no haga formaciones y listo, que no me las exige nadie. No lo puedo evitar. Este espacio de intercambio final entre compañeras y compañeros, esta dosis de ganas de seguir investigando sobre esto y aquello y lo de más allá, bien merece una semana de estrés, comer poco y mal, pasar mucho calor y tirar de hermana para que cuide unas horitas a Juno.


Hoy, ya lo veis, no me estoy dedicando a resumir o reflexionar sobre los cursos que justamente acabo de empezar. Espero compartir muchas de las cosas que me remuevan estas formaciones pronto. Esta noche me voy a la cama feliz de haberme reencontrado con personas queridas, de haber coincidido con personas encantadoras, de haber conocido a gente preciosa :)

¡¡Y mañana más!!

P.D.: Buscar entre los libros de la primera planta alguno especial para recordar esta escuela de verano.